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Mari Mar

CULTURA, MENTE Y EDUCACIÓN

“Una cosa es que los `nuevos´ en la educación deban cambiar y `adaptarse´, y otra totalmente diferente es cambiar la educación porque los educadores y las instituciones tengan una misión distinta. ¿Cuál es la misión de la educación?” (Kegan, R., 2003)

Desde mi punto de vista no hace falta cambiar la educación sino la forma en que l@s educadores hacen llegar esa educación a los aprendices. Es cierto que en las escuelas existe un currículo que hay que alcanzar y que muchas personas implicadas en este arduo trabajo de que los educandos lleguen a ese currículo se olvidan de las `formas´preocupándose más en el `contenido´.

Lo que tod@s tenemos que reconocer es que la educación es un instrumento muy necesario para llegar a conocer y comprender la cultura en la que estamos inmersos, pero no es la única forma de llegar a ese conocimiento.

Tod@s, niñ@s y adultos, vivimos en sociedades muy ricas culturalmente (sobre todo en los países desarrollados), y es cierto que si no somos capaces de transmitir la cultura en la que estamos inmersos es muy difícil aceptarla, y mucho más intentar cambiarla o adaptarla.

Al decir que la escuela no es la única `forma´de llegar a ese conocimiento me refiero a que los seres humanos, por suerte, no estamos sólo influenciados por la cultura, sino que además tenemos una carga genética muy importante para poder llegar a un aprendizaje satisfactorio. En nuestros contextos familiares y sociales vamos adquiriendo unos aprendizajes que no son institucionalizados, pero que también son muy importantes para poder desenvolverte en la vida cotidiana, aspecto del que en muchas ocasiones se olvida la escuela.

Digo en muchas ocasiones en sentido estricto porque hay algo del sistema educativo que no puedo entender, ¿por qué en los primeros años de escolarización todos los aprendizajes están enfocados a la `persona´ y según vamos creciendo este sentido se pierde? Es más, ¿por qué esos años que parecen ser tan cruciales para nuestro desarrollo no son obligatorios y los que se centran en contenidos, olvidándose de si sirven para la vida cotidiana, son obligatorios? ¿Por qué la Educación Infantil es un `mundo´ totalmente distinto a la Educación Primaria, y esta última, no se diferencia tanto de la Educación Secundaria? Espero encontrar respuestas algún día para estas preguntas.

Por otro lado, y volviendo a Kegan, este decía que debemos, los educadores ante todo, conseguir que nuestr@s alumn@s sean capaces de adquirir, interiorizar, no se muy bien como decirlo, un aprendizaje auto-dirigido, queriendo decir que esto no significa que los alumnos sean sinceros y usen sus propias opiniones, sino que sean capaces de tomar los conceptos explorados en el curso y establecer relaciones entre ellos.

La verdad que todo esto es muy difícil, pero no imposible. También es verdad que Kegan se refiere a alumnos adultos y no a escolares. Pero pensemos un momento, ¿de verdad es tan difícil llevar esto al ámbito escolar?

Si tenemos en cuenta lo que nos dice Bruner, debemos conseguir que a l@s niñ@s no sólo se les enseñe lo que sabemos sobre el mundo, sino que les enseñe también a pensar en las posibilidades.

Para llevar esto al ámbito escolar es necesario que tengamos en cuenta la mente de nuestros alumnos y que partamos de sus conocimientos previos (sean estos correctos o incorrectos) y lo que es necesario que aprendan. Sólo así seremos capaces de que el aprendizaje sea útil tanto en la escuela como en la vida diaria de nuestr@s alumn@s.

1 comentario

Sol -

Me pierdo un poco siguiendo a Kegan (!)... tampoco conozco a este autor, pero sí a Bruner... ¿no lo encuentras más sugerente?

Un saludo